Durante mucho tiempo, el conejo ha sufrido una imagen equivocada: la de un pequeño animal silencioso, discreto y...
Durante mucho tiempo, el conejo ha sufrido una imagen equivocada: la de un pequeño animal silencioso, discreto y aparentemente “fácil” de entender. Sin embargo, convivir realmente con un conejo revela una realidad completamente distinta. Un conejo se comunica constantemente. A través de movimientos, posturas, hábitos, reacciones y pequeños sonidos a veces casi imperceptibles, expresa emociones, bienestar, inquietud, entusiasmo o necesidad de interacción. Solo hace falta aprender a interpretar...