Perder un animal es una experiencia difícil, a menudo poco comprendida por quienes nos rodean. El duelo por un animal...
Imagine la escena: regresa a casa después de unos días fuera. En cuanto abre la puerta, su perro salta de alegría y mueve la cola frenéticamente. Para celebrar el reencuentro, pensó en él y metió en la maleta un pequeño regalo: un juguete nuevo y colorido con sonido. Su mirada brillante y su entusiasmo al descubrir la sorpresa llenan su corazón de ternura: es un momento precioso de complicidad.